Mientras vamos cavilando, discutiendo y
especulando, nos subimos al Tram. 9. ¿Dónde vamos? Y yo que sé. Donde queráis.
¿Pero dónde vamos? No lo séééééé. Cambio en Oooooopera. Una rubia grosera y
cernícala nos dice, en un perfecto inglés, que no habla inglés. Siempre hay de
insociables. La antítesis del personal del museo. La nota erótica, la rubia. Sin su ayuda, sin la ayuda de la rubia, también llegamos a nuestro destino. Por la
tarde, tram 6 que se convierte en 9. Y
nunca llegas al lugar de destino. ¿Será un agujero negro? A pesar del nombre
Arábiga, no vemos muchos árabes, debe ser la zona. Cuatro inspectores nos piden
el billete. ¡Cuatro! Debemos tener cara de sospechosos. Pero si no nos ven. ¿y
a quién les piden los billetes? ¿y si nos vieran? ¿y si no fuéramos o fuésemos
virtuales? ¿y si fuéramos reales?


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