El hotel es alto, muy alto, excesivamente alto,
tiene treinta y cinco alturas, para nosotros, que tenemos vértigo, demasiadas.
Ascensor. Cerramos los ojos y “pa´arriba”. Nos alojamos, en una suite, en la
planta treinta y cuatro. ¡¡¡ 34 !!!! ¿Pero quién coño ha escogido esta planta, si tenemos
vértigo? ¿Yoooooooooooooooooo? No, tu no has sido. ¿Y quién ha sido? Me mareo.
¡Ay, que voy a devolver! No vomites aquí, vomita por la ventana. Ya no vuelvo a
salir con vosotros. ¿QUIÉN HA ELEGIDO ESTA PLAAAANTAAA?
Arriba, en la planta
tres cinco, el restaurante. Justo debajo, casualidades de la vida, Leonard
Cohen. Bajamos a hablar con él. No lo conseguimos. Somos virtuales y no nos ve.
“I remember you well…”. Por la noche, pasamos al Spektrum
a ver su actuación. Por supuesto entramos de incógnito, sin pagar, ya que como nadie nos ve... “If
it be you will, that I speak no more…” “From this broken
hill…”


No hay comentarios:
Publicar un comentario