sábado, 19 de julio de 2014

Hasselblad Center









 Entramos en el museo / centro de exposiciones. Es gratuito. La planta baja dedicada a la fotografía. El resto, cuadros de famosos pintores. En las fotos, de las que hay varias exposiciones, no hay ni una sola foto social-comprometida, ¿cómo lo ves? Con que foto social-comprometida. Siempre dando la "coña" con la foto social. Sobre todo para los que no captamos este tipo de imágenes. Insistimos. No nos gusta el documentalismo de tripas fuera y estómagos sangrientos. No nos gusta. No. Reconocemos que cumple una función social de denuncia, no vamos a ser tan pueriles de negarlo, somos virtuales, pero no pueriles, pero no nos imaginamos captando este tipo de imágenes. Todos tenemos en la mente, los nombres de consagrados fotógrafos documentalistas, algunos dejaron su vida en el empeño, que llenaron la fotografía de dignidad, algunas veces hasta consiguieron modificar modos de vida. No, no diremos nombres. “Recuerdo que leí un magnífico libro de fotografía, de un prestigioso fotógrafo, en el que defendía y argumentaba que la fotografía debe ser testimonial y representar los hechos cotidianos y relevantes que van acaeciendo en nuestro entorno social. Para él, otro tipo de foto no existe”. Nosotros no somos tan radicales, pero… puestos a escoger… nos quedamos con la foto intimista y personal, que puede ser un bello documento, pero la “visceral”… pues, repetimos, como que no nos gusta. Posiblemente una de las grandezas de la fotografía resida en la pluralidad de criterios. Si todos pensásemos igual… la vida sería muy aburrida, como dicen  los psicólog@s.

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