Tras el desayuno, lo de siempre, néctar,
miel, jalea real, propóleo…, a la Market Plaza. Sin querer, la calle va picando
hacia arriba. Pasamos por el mercado, coqueto y pequeño, tiene el mismo aire
que el de Oulu. En una de las paradas, hay queso, cantidad de quesos, aunque a
nosotros lo que nos gusta es la miel, própolis, jalea real…. Rodeamos el
Ayuntamiento. Una tienda erótica, este negocio no falla, el sexo. Si del sexo
se pudiese contar todo… sería un bombazo. Peor que un “sunami”. Pero sospechamos
que no se puede contar. Se puede contar lo que se sabe, pero lo que no se sabe…
no se puede contar. Luego no se puede contar. Oficina de turismo. Callejeamos por la zona. Las casas son
primorosas, encantadoras, atractivas, sugestivas…



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