viernes, 21 de marzo de 2014

Abandonamos,con nostalgia, Kuopio



A la salida del hotel le halagamos los oídos a la recepcionista. Siempre se agradece. ¡Qué si el lugar es fantástico! ¡Qué nos hemos quedado enamorados de Kuopio! ¡Qué si la barriada es maravillosa! ¡Qué nos han encantado las casas de madera! ¡Qué si esto! ¡Qué si lo otro!  ¡Qué si lo de más allá! Tanto lisonjeo produce sus efectos. "The next year a suite for 150 €", nos dice la "manager", que se ha sumado al galanteo. Habrá que pensarlo. Quince o veinte días  aquí con un coche alquilado, creemos que no estaría nada mal. ¿Pero quién conduce? Ni tenemos edad, ni licencia. Recorriendo lagos, ríos y bosques. Vuelven a aparecer los sueños. La cabaña, el lago, el río, el bosque … ¿habrá osos? Yo vivo en una casa amarilla, aquí al lado, añade la "manager". ¡Oh! el sueño de nuestra vida. Las que nos adulan, ahora, son ellas a nosotros, La Panda. Nos dejamos agasajar. ¿Volveremos a Kuopio? No lo sabemos. ¿Pero quién conduce?  ¿Y habrá osos?



















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