domingo, 23 de marzo de 2014

Plaza del Senado







Cámara en ristre, cual caballeros de la Edad Media, y a la calle, “… que ya es hora de pasearnos a cuerpo…” Nos llegamos hasta la plaza del Senado, la plaza más fotografiada de Helsinki, es el lugar donde estacionan los autobuses turísticos, donde se arremolinan los turistas… donde topas con los turistas, donde chocas con los turistas, ¿todos son turistas? Llegamos a especular que sí, todos son turistas. Entramos en una tienda de suvenires, nos habla en italiano, somos españoles, le decimos que venimos de Rovaniemi, nos comenta que en Rovaniemi hace frío y que hay mosquitos, muchos mosquitos. Frío sí, mosquitos no vimos ni uno. ¿los mosquitos conviven con el frío? Los osos sí, pero ¿los mosquitos? La Catedral, la escalera es impresionante. ¿Cómo, no? La escalera está llena de turistas. Estatua de M. Lutero. Tras arduo ascenso, sorteando turistas, llegamos a la cumbre, entramos en el edificio de la catedral. Están tocando el órgano. “Toccata y Fuga de J. Sebastian Bach”, nos parece que en Re menor. Nos pasaríamos horas y horas escuchándola, como el capitán Nemo de “Veinte mil leguas de viaje submarino”. Nos sentamos. Escuchamos. Prestamos atención, agudizamos el oído. Trascurre el tiempo. ¿Cuánto? ¿Otro agujero negro? ¿Otra fluctuación cuántica? No lo sabemos, no nos importa. No tenemos prisa. Salimos de la catedral. Descendemos la escalera. Unos autobuses están descargando más turistas. Nosotros descendiendo las escaleras, los turistas descienden del autobús. Nos encontramos en la explanada. Nos observamos. Intentan rodearnos. Salimos huyendo ante la masa turística. Nos atacan. ¡Eh, vosotros! ¡La Panda! Qué vosotros sois unos turista más. ¿Nosotros turista? Jamás. No, no queremos ser turistas. Somos ciudadanos del mundo. Viajeros. ¡¡La Panda!!














No hay comentarios:

Publicar un comentario