lunes, 26 de mayo de 2014

Reflexiones







Tras la visita al museo, reflexionamos sobre las imágenes expuestas en las paredes.

En las paredes de museos, exposiciones… 

Vamos a aprovechar una “afoto” de Mickel. La miramos. Nos concentramos. Le enviamos ondas mentales. Vamos observando que quienes ven, nosotros, estamos quedando atrapados por lo que vemos, la foto. Y lo que vemos sigue siendo lo mismo. Y así, por la misma razón, la visión que ejercemos la sufrimos también desde la foto, de tal modo que, nos sentimos mirados por la foto. Miramos. Nos mira. Observamos. Nos observa. Nuestra actitud activa es igualmente pasiva. De modo que quien ve, nosotros, y lo que se ve, la foto,  mantienen una relación recíproca y ya no sabemos qué ve y qué es visto. Ni quién ve, ni quién es visto. 


sábado, 24 de mayo de 2014

Museo E Munch

Nos acercamos hasta el museo Munch. Edvard Munch de todos es sabido que era noruego. Nos parece que al año de edad, él y su familia, se trasladaron a vivir a Oslo. Pensamos que es el aniversario de algo, celebran algo, pero no sabemos el que. El edificio, el museo, está ubicado en el centro de un parque. ¿gratis? ¿quién, dijo gratis? Pagando. Menos mal que nosotros no pagamos, la virtualidad tiene sus ventajas. Nadie nos ve. A los humanos, a los que sí ven,  los cachean a la entrada. Parece el aeropuerto. Te permiten captar fotos, cosa rara en los museos,  pero para uso privado. Por supuesto sin flash, sin trípode. Tampoco se permiten cuchillos, tijeras… deben estar muy temerosos y desconfiados porque en unos años les han robado dos veces “El Grito”. 






“El Grito” es la obra cumbre de Munch. En cualquier folleto o enciclopedia podemos leer que … “la fuente de inspiración para “El grito” podría encontrarse quizá, en la atormentada vida del artista, un hombre educado por un padre severo y rígido que, siendo niño, vio morir a su madre y a una hermana de tuberculosis. A Laura, su hermana favorita, le diagnosticaron un trastorno bipolar y fue internada en un psiquiátrico. El estado anímico del artista queda reflejado en estas líneas, que Munch escribe en su diario hacia 1892: Paseaba por un sendero con dos amigos - el sol se puso - de repente el cielo se tiñó de rojo sangre, me detuve y me apoyé en una valla muerto de cansancio - sangre y lenguas de fuego acechaban sobre el azul oscuro del fiordo y de la ciudad - mis amigos continuaron y yo me quedé quieto, temblando de ansiedad, sentí un grito infinito que atravesaba la naturaleza”. Munch realizó cuatro versiones de “El grito”. Hablemos de los robos. El 12 de febrero de 1994“El grito” de la Galería Nacional de Oslo fue robado en pleno día, para más coña los ladrones se permitieron dejar esta nota: "Gracias por la falta de seguridad". El cuadro fue recuperado … El 22 de agosto de 2004, la versión expuesta en el Museo Munch fue robada a mano armada por tres hombres enmascarados, junto con la Madonna del mismo autor. Los dos cuadros fueron recuperados por la policía noruega, dos años después de su robo, y en relativo buen estado. Después de trasladar las explicaciones de los folletos, pasamos a relatar nuestras vivencias personales. Líneas horizontales, la muerte. Líneas verticales, la vida. La Madonna. La Madonna con cuatro trazos. El Grito. Nos sentamos. Observamos a la gente deambular por la sala. Algunos se detienen y se sientan junto a nosotros, pero sin vernos. Otros siguen su recorrido visual. En un papel bosquejamos cuatro líneas. Imitamos a E. Munch. Vaya chorrada que acabamos de escribir. Imitamos a E. Munch. ¿Preponderancia de la mujer? Autorretratos desnudo. Curvas. Rectas. 






lunes, 12 de mayo de 2014

Vigeland Park




Tram. Línea 12. Nos sentamos junto a una ventanilla. Miramos a través del cristal. Observamos. Callejeamos, tranviamos, hablemos con propiedad, entre calles rectangulares. Tiendas. Escaparates. Una pareja pasa por la acera. Salimos a la explanada del puerto. A la izquierda el castillo. A la derecha el Ayuntamiento. Puerto. Ascendiendo. Chalets de madera. Zona residencial. Nos bajamos, digo bajamos, porque además de nosotros, La Panda, descienden del tranvía un buen número de personas, en el parque Vigelandsparken. 





Atravesamos las rejas de la entrada y nos encaminamos hacia dentro. Llueve. Nos protegemos del agua. Hace fresquito. El parque, lleno de estatuas, es coqueto pero… no muy grande. Limpio, muy limpio, verde, muy verde. Las estatuas del parque son obra de un escultor llamado Gustav Vigeland, según explica en los folletos turísticos, es el trabajo de toda su vida, más de doscientas esculturas en bronce, granito, hierro forjado. La gente posa ante las estatuas imitando su pose.







Sigue lloviendo. El paraguas. La cámara. El móvil. El bolso. La cartera. ¿Algo más? 






sábado, 10 de mayo de 2014

Navegando




A las diez treinta embarcamos en un barco turístico hasta las doce treinta. Gran error, debíamos haber embarcado en el correo. De todas formas, el viaje no estuvo del todo mal, una mañana diferente, el mar es distinto al mediterráneo, con tonalidades y matices diferentes. Oscuro. Insondable, recóndito. El barco surca las aguas entre islotes, casas ocres y amarillas, islas y profundas aguas. Un kayak planea sobre las aguas.






Delante de nuestro asiento llevamos una pareja con un crío que se queda, el crío, con la cámara. Le hacemos unas fotos. Los padres sonríen. Es lo normal. La familia bien, gracias.








El recorrido, la verdad es que no lo tenemos muy claro, es lo habitual. Al principio estaba nublado y lloviznaba. Al final del recorrido salió el sol y no hacia tanto frío, tan sólo fresquito y nos desplazamos a popa a oler el salitre nórdico. Lo más curioso, una casa en medio del mar y sobre un islote, no mucho mayor que la casa. Llegada a puerto.








jueves, 8 de mayo de 2014

Lloviendo



Hoy toca miel con própolis, néctar y jalea real. 

Estamos mirando el mapa, hecho muy habitual, en nosotros, durante los viajes, y observamos que queda mucho por ver. Museo vikingo, Kan-Tiki, Ayuntamiento, Castillo, Museo Preus, Museo Munch, Vigeland Park… y pocos días.





Además y para fastidiarla, tras un sol radiante comienza a diluviar.
Gotas de lluvia, tras los cristales.




¿Dónde vamos? Y yo que séééééééééé. Pero… ¿dónde vamos? ¿Todo el día encerrados? Y yo que séééééééééé´. Pero no sabes nada, tío. ¡¡Yo no quiero mojarme!! Encima.




Vamos a jugar.

Entre vivir y soñar
hay una tercera cosa.
                                            ¿Quién la adivina?

Hoy es siempre todavía.  


martes, 6 de mayo de 2014

Tranviando

    

                                           

Con el fin de regular, son muchos días, y no agotarnos dando largos paseos, decidimos, ¿por votación?, ¿por imposición?, montarnos en el Tram número doce. 






Subimos cerca de las diez en el centro, en el centro los edificios son elegantes, distinguidos y señoriales, imaginamos que los precios de los apartamentos irán en consonancia con el porte del edificio, o sea, precios elevados, nos vamos alejando del epicentro de la ciudad y vamos entrando en extrarradio, en suburbios, que diría Leo, los edificios, aunque de buen gusto, ya no parecen tan dignos ni tan señoriales.






Entramos en un tercer cinturón, casas más sencillas y humildes, imaginamos que los precios irán en descenso conforme nos alejamos de la médula espinal, ya que la calidad de los edificios, observamos, que va decayendo.







 La siguiente área que atraviesa el tranvía está compuesta de casitas residenciales, las casas suelen estar construidas de madera, el problema de la madera es que hay que cuidarla mucho, lo sabemos por experiencia, si no se deteriora, dando la sensación de envejecimiento.






 Si lo analizas fríamente, la distribución social, es similar a Valencia, similar a todas las grandes ciudades, el centro, siempre es el centro, las zonas periféricas, puestas de moda de cuando en cuando, hay que venderlas, extrarradio y suburbios, y vuelta a las zonas residenciales, actualmente en urbanizaciones con chalets y adosados. ¿Y cuando todo el mundo viva en las urbanizaciones? Los volveremos a traer al centro de la ciudad. En la última parada nos hacen bajar del tranvía, para volver a subir diez metros más allá. ¿…? ¿Control?  Volvemos al centro, tras volver a atravesar, la zona residencial, las mil ventanas copadas por la inmigración y el centro. Abandonamos el tranvía a las…









domingo, 4 de mayo de 2014

Karl Johans Gate



Paseando por Karl Johans Gate. Las tiendas, las de todos los sitios. No vamos a citarlas, vaya publicidad gratuita. Los mismos centros comerciales en todas las ciudades. La globalización. Un señor está pintando las rejas del parlamento, él pinta, los demás miramos, la foto de rigor. Unos críos con chalecos reflectantes atraviesan con sus profesoras la calle, en España este hecho sería impensable, mi hijo con un chaleco reflectante ¡jamás! 







Un vikingo sobre un pequeño soporte espera recoger algunas monedas, el soporte en su interior oculta una estufa, imaginamos que la estufa será para el crudo invierno. 




Una noruega toma el sol. 
                                            De momento no vemos osos. ¿Y Trolls? 


sábado, 3 de mayo de 2014

Los Trolls





Salimos tranquilos y reposados. Cruzamos la calle. Volvemos a coger el metro y volvemos a bajar en National Theatre, son aproximadamente las once. La Universidad, el Teatro, la fuente con el agua y la espuma, hoy hay menos espuma, pero seguimos sin entenderlo, ¿debe ser un canto ecológico a no usar detergentes? Nos lo acabamos de inventar. Comenzamos a pasear por Karl Johans Gate, la calle comercial de Oslo. Nos desviamos un poco a la izquierda y entramos en una papelería/librería donde tienen muchos recuerdos de “Los Trolls”. Los "Trolls" vienen a ser una especie de duendes mágicos que viven bajo tierra, con grandes orejas y una enorme nariz, y que su comportamiento resulta extraño e incomprensible para los humanos. Los "Trolls", ya casi olvidados, volvieron a surgir con fuerza durante el romanticismo. En los bosques de Finlandia no encontramos ninguno. ¿Serán exclusivos de Noruega? ¿Habrá osos en Noruega?





Aunque la verdad sea dicha, por ahí, sueltos, y con otro aspecto, hay muchos "Trolls".