jueves, 6 de febrero de 2014

Buscando el norte




De camino a Ivalo, el bus transita entre idílicos caminos, algunos de ellos, casi sin asfaltar. El bosque, la niebla y la lluvia envuelven el paisaje. Cerramos los ojos. Soñamos con una cabaña de madera en medio del bosque. Y si no volviéramos. ¿Y si nos quedamos en Finlandia? ¿Nos echarían de menos? ¡¡jolín!! ¿Osos? ¿habrá osos? no nos gustan los osos. Los osos se comen la miel y se comen a las abejas. Bucólico queda muy bucólico, pero el frío… es el frío. Y los osos son los osos. Y menos veinte son muchos menos veinte. De todas formas seguiremos soñando con la cabaña en medio del bosque, en los sueños no se pasa frío. La cabaña, el bosque, el lago, la barquita… ¿y los osos?








miércoles, 5 de febrero de 2014

SantaClaus Village




El clásico turista con la clásica foto. Le servirá de acta notarial. Para demostrar que ha visitado el lugar. ¡Eh! amigos, estuve aquí.  Aunque, hoy, con el photoshop… no se sabe.




martes, 4 de febrero de 2014

Un Coleguilla



 Aquí, en la casa de Santa Claus,  nos encontramos un coleguilla con el que nos entendemos a la perfección. Él si que nos ve y nos entiende. Ya no somos virtuales. ¿O quizás todos somos virtuales? Hablamos con él. Nos cuenta cosas de Laponia. En invierno – 25º C, normal. Vive del turismo. De la publicidad. Perocho también hace spots publicitarios. 







lunes, 3 de febrero de 2014

Decidimos salir de nuestro enclaustramiento



























El poblado de Santa Claus, con lluvia, niebla y frío nos produjo una grata impresión. Además del infernal tiempo, aunque aparenta que no haga, ya, tanto frío, que se acoplaba al lugar, había que unir la escasez de turistas. Prácticamente vacío. Con sol ¿…? Pues no sabemos. ¿Y con turistas danzando de aquí para allá? ¿…? Pensamos. Creemos. Pues peor. Perdería su encanto. Posiblemente con sol y lleno de turistas se aproximaría a lo que denominamos una “horterada”. Con frío, lluvia y casi vacío… pues tenía su “eso” y su “aquello”.











sábado, 1 de febrero de 2014

Protegidos de los gélidos rigores polares








Seguimos arrestados voluntariamente en el hotel. Bien calentitos. Hasta que pase la ola de frío polar. A nosotros “las olas”, las del Mediterráneo. Pero… las polares, como que no. 








viernes, 31 de enero de 2014

Hace un frío atroz.  - 10 º C. Y nosotros… que odiamos el frío, aquí, soportándolo. Rita está aterida. Saldremos en primavera o en verano, dijimos. ¡Vale! Igual me da, que me da lo mismo. ¿Primavera? ¿Verano? Verano. Primavera. ¡Zas en Invierno! El viento, gélido. El ambiente glacial. Vamos doblados sobre nosotros mismos. Cimbrados. Aunque, dicen, que lo peor está por venir. Martes, menos quince o menos veinte grados. Miércoles menos veinte grados centígrados. Y el Jueves pronostican menos veinticinco ¡ -25º C ! Esto no es normal. La recepcionista sonríe. Esto es normal, nos dice. Nosotros, la verdad, es que no sonreímos.








Plaza de Rovaneimi.