domingo, 16 de abril de 2017

JÜRMALA




Hoy olvidamos la ciudad y nos vamos a la playa. Jürmala. “Llármala”, nos parece que pronuncian, “Llármala”. Nos acercamos a la estación. Cinco minutos mal contados. Billete de ida y vuelta. 2,73 €. Platform three. No compramos billetes, somos virtuales, nadie nos ve. ¿O acaso nos ven? ¡¡ Cómo nos vean… ya verás ¡!!!!  Tengo miedooooooooo. Calla jolín. Tenemos que subir escaleras. ¡Una constante! Tres pisos. Cuarenta y cinco peldaños. Para acceder al tren más que subir peldaños… “los escalas”, parecemos alpinistas, “no me empujes”, “no te empujo”, y encima sin red protectora. Salimos a las once. El tren viejo, muy viejo. El tren se va llenando. Bicis. Gente. Toallas. Mochilas. Más gente. Humanita´s olor. Tras unos aproximadamente treinta minutos de viaje y seis o siete estaciones, igual que se llenó, comienza a vaciarse. ¡¡Vamos a la playa!! Lalarálalá. ¡¡Vamos a la playa!! Lalarálalá. Nosotros nos apeamos en Majori. 


A primera vista tiene un aire retro a Las Arenas de los sesenta ¿no? A nosotros nos lo parece. Unos chalets impresionantes. Otros que lo fueron pero ahora están en pura ruina. 



         Un paseo nos acerca hasta el mar. Un hotel Spa. Balneario. La Playa. ¡Hemos llegado a la playa! El mar Báltico. Captamos unas imágenes de recuerdo. Unas postales. Estar en la playa sin bañador y no poder nadar… pues que resulta ¡fatidiado!, porque además hace calor. Y aquí en “pelotas”, como que ¡no! ¡¡¡ No, no te desnudes, trypy ¡!!! No hay ni un top-less, ni por asomo.  Nos sentamos y contemplamos el mar. 



¿Nos perdemos entre los bañistas y captamos reportaje? ¿el mundo exterior? ¿fotocopiamos la realidad? o ¿seguimos en nuestro mundo interno? ¿nuestra realidad? La gran cuestión que nos planteamos de cuando en cuando. 



Si el tren de ida era viejo, el de vuelta, sin comentarios. 



Cada vez que arrancaba nos iba dejando las vértebras y las antenas posicionadas en su sitio. Sin aire acondicionado, las ventanillas bajadas. El polvo en los cristales. 


Foto. Foto. Foto. La realidad exterior. Si al final es “eso”, lo que te gusta, lo que llama tu atención, lo que odias, lo que amas… foto, foto, foto. FOTO.





No hay comentarios:

Publicar un comentario