viernes, 20 de junio de 2014

Gotemburgo

Tras pasar nuestra primera noche, en Gotemburgo, durmiendo relajada y profundamente, nos sentimos más descansados. Estamos con ganas de comernos el mundo. Espero que el mundo no nos coma a nosotros, que es lo más normal,  porque no sabemos de nadie que se haya comido el mundo. ¿Y el mundo se ha comido alguna "Panda" de viaje?




 La habitación está decorada con colores muy llamativos: rojo, verde, azul, amarillo. La moqueta igual, sobre fondo verde, relajante, sobresalen los alborotadores colores. Cuando la observas parece que te suba el ánimo. 




La de Oslo estaba decorada con colores muy oscuros, era más deprimente y triste. Esta es alegre y viva. Este colorido crea un ambiente puramente abstracto. Los colores chillones no son un simple hecho que deja indiferente a la percepción. ¡¡Viva la alegría!! Fuera la depresión. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario