Ayer no subimos en el correo del archipiélago y hoy
para compensar nos subimos en un barco “Under the bridges of Stockolhm”, de
estos barcos horteras y turísticos que te dan una vuelta por la ciudad. ¡Qué
diferencia con el correo de Gotemburgo! Estos barcos, los turísticos, con
patéticos, horribles, además de caros. Nosotros, es obvio, no pagamos. Ya se sabe... somo svirtuales. Ni siquiera sabemos porque hemos subido.
A la derecha no sé que, va comentando la guía, a la izquierda pueden observar…
Cruzamos unas esclusas. Durante un momento del recorrido diluvia. El agua
golpea con fuerza contra los cristales.
Durante unos minutos no se puede
contemplar nada. Observamos como las gotitas se deslizan dibujando figuras
caprichosas. Algunas quedan estáticas unos segundos y de pronto comienzan su
recorrido sinuoso. El barco tiene goteras. La gente
cambia de asiento huyendo del agua. Milagrosamente al bajar no llueve
y tenemos la suerte de no mojarnos. Odiamos mojarnos. No nos gusta la lluvia. ¡¡Encogemos!! ¿Los entes virtuales encogemos? Los virtuales no lo sé, los entes de trapo...sí. Estocolmo debería ser bastante espesita, muchos de los barrios se reformaron
aprovechando momentos coyunturales determinados, haciendo la ciudad más limpia
y más habitable. El norte de Europa nos resulta espesito. Bueno con el frío,
pensamos, que se colocarían la ropa en Septiembre y no se la quitarían
hasta el mes de Marzo o Abril. La
mayoría de barrios son nuevos. Por lo visto, más que por lo visto, por lo oído,
aprovechando ciertas oportunidades socio-económicas derruyeron lo antiguo y
restablecieron unas viviendas más dignas. Hoy en día Estocolmo es una ciudad a
tener en cuenta. Una ciudad referente en cuanto a reciclaje y entorno natural.
¿Nos vamos a Tallinn?
Y dale con Tallinn.
No está programado.
¡¡Y qué más da!!!!



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